Dolor de Rodilla PDF Imprimir Correo electrónico
Sábado 10 de Enero de 2009 20:02

¿Ha escuchado a alguien decir “me duelen las rodillas” o “me truenan las rodillas”? 

El dolor de rodilla afecta a la mayor parte de las personas, aguda o crónicamente. Los episodios del dolor de rodillas que llamaremos médicamente gonalgia (de gony, rodilla; y algos, dolor) son producidos por diferentes patologías dependiendo de la edad y actividad física relacionada. La articulación de la rodilla básicamente nos permite realizar actividades diarias como caminar, correr, ponernos en cuclillas, hincarnos, saltar, etcétera, todo esto con una articulación que solamente flexiona y extiende. Así es, la rodilla sólo flexiona y extiende, no rota, no lateraliza.

Se ha dicho muchas veces que está “mal diseñada”, tomando en cuenta todo lo que hace por nosotros. La rodilla se mantiene en su sitio principalmente por los ligamentos, tendones y cápsula que se encuentran a su alrededor. Es por esta situación que después de una lesión de alguna de sus estructuras, la recuperación suele tomar tiempo y requiere de mucho cuidado.

La gonalgia afecta principalmente a las personas de edad avanzada, debido a una artrosis de la articulación o desgaste del cartílago de la misma por el uso constante y actividad física forzada durante la vida. También hay otras situaciones que pueden originarla en menores y adultos jóvenes. Por mencionar algunas, las “plicas” sinoviales, que son pliegues de la membrana sinovial que se “pellizcan” al momento de doblar la rodillas; problemas posicionales de la rótula, como rótula alta o baja, o inestabilidad de la misma, que puede ocasionar luxación o subluxación de la rótula hacia la parte lateral o hacia dentro. Otras causas son osteocondritis de rodilla, lesiones ligamentarias o de meniscos, la condromalacia y el síndrome fémoro-patelar, muy común en nuestros días.

En fin, muchas patologías además de las ya mencionadas son causantes de la gonalgia, pero la mayoría de ellas originan el mismo cuadro, dolor. Inicialmente algunas personas también describen un “chasquido” o sensación de “tronido” en las rodillas con la flexión y extensión forzada, falta de fuerza, limitación de los arcos de movimientos o inestabilidad; a veces ya no se puede subir o bajar escaleras con facilidad ni agacharse, mucho menos estar hincados.

El diagnóstico es clínico y paraclínico. Inicialmente se realiza estudios radiográficos de las rodillas y posteriormente se puede requerir de tomografía o resonancia magnética. El tratamiento médico inicial con analgésicos y ejercicios de la rodilla, así como bajar de peso en personas obesas, disminuye mucho el dolor. Cuando el problema es mayor, puede ser necesario el tratamiento quirúrgico, con artroscopia de la zona y en las más avanzadas con dolor incontrolable, reemplazo articular con prótesis de rodilla.

Lo importante es no llegar a los extremos y prevenir antes de requerir el tratamiento quirúrgico, para gozar de una mejor calidad de vida como adultos mayores.

Dr. Hilario H. Salas Castillo
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